tratando de recuperar el sense y la sensibility (sorteando el senseandsensibility) el on (aquí y también aquí) y off con más sentido menos consentido
Maintenant que le cours de l'histoire est de plus en plus systématiquement enregistré, et donc matériellement inscrit, l'essentiel n'est plus de savoir restituer fidèlement. Les machines le font, ni plus ni moins bien que l'homme («Il était votre mémoire», dit Laura de l'ordinateur). L'essentiel n'est plus tant un travail de mémorisation que d'interprétation des traces matérielles – il faut les faire parler. C'est ce que fait Chris Marker dans Level Five.
Mahité Breton, En attendant le cinéma olfactif
en el hospital caigo en la cuenta de que nunca se me dio bien jugar a las enfermeras y este encapsulamiento cuasiprimaveral hace que se me aparezca como natural la reserva de césped madrileño de traducciones porque los cercanos prados con vacas no se ven desde esta ventana semiclausurada. acompañar al que come dieta de postoperatorio (jueves: sopa, pollo y flan; viernes: sopa, pollo y flan) difícilmente puede constituir un placer (aunque el pollo estaba mejor que el pollo,
Un cuerpo, cuerpos: no puede haber un solo cuerpo, y el cuerpo lleva la diferencia.
Jean-Luc Nancy, 58 indicios sobre el cuerpo. Extensión del alma
ambas sopas, nos las saltamos) menos para el uno que para la otra pero, mira por dónde, perderse el postre hoy sí hubiese sido un pecado porque nos han dado la alegría de haber cambiado Dhul por Danone y parece que no hay color: al menos nos queda buen sabor de boca.
en Madrid, votar (también) era un espectáculo y como todo evento que se precie, había que guardar cola [si bien la participación es motivo de alegría no deja de ser selvático (ecos del ya-es-primavera) y producir una cierta ansiedad como encontrarse en la cola del supermercado con la amenaza de cestas (aún peor, carritos) sin dueña]
así, con esta predisposición a padecer el codazo o el salto de pértiga y obligada pose entre sufrida y paciente, llego a la mesa con mi DNI cuya foto, cual avatar enigmático, provoca una mirada escéptica tras la mesa ("que si soy yo...", "no sé, igual soy mi prima de zumosol") que se prolonga en unos minutos de observación cuidadosa y afortunadamente finaliza en reconocimiento
El cyborg no existe y La mujer no es. En la era de las tecnologías del cuerpo, la oposición entre naturaleza y cultura desaparece. El cuerpo femenino -todo cuerpo- es una construcción artificial entre varios sistemas de significado. El lugar de la experiencia utópica para vivir provisoriamente identidades parciales, contingentes. Y para explorar, reventando desde dentro, todos los sistemas parciales de cualesquiera identidades.
Pero todo ello no puede hacernos olvidar la pregunta -y experimentar un escalofrío al recordarla- por la mujer «real» y concreta, nuestra experiencia determinada por la historia y por las relaciones concretas de poder y dominación. ¿Cuál es esa mujer «real»? ¿Acaso aquella construcción artificial que aparece y viene a ser cuando su universal imposible, aquél tachado de La mujer, toma conciencia de su no existir, de su darse como pura otredad, mera negatividad…?«Ya sé que piensas que casi todo el trabajo está ya hecho, y que la parte que no se ve es pequeña. Pero, y aunque el cambio individual es el fundamento de todo, no es donde todo termina. Quizás sea el momento de sentar las bases para la próxima transformación»
Sandy Stone (1991), «El imperio contrataca: Un manifiesto post-transexual»Tal vez estamos ante la más bella utopía que la humanidad ha podido concebir: la posibilidad de darse forma (y destino) a sí misma. El cyborg olvida el pasado y construye el futuro. El cyborg - asociado inevitablemente a la representación de lo monstruoso, la construcción antinatural y liberada de la norma- es la encarnación de la diferencia. La pregunta, sin embargo, sigue siendo la misma: ¿podrá también liberarse en él el discurso de la diferencia?. Los cuerpos se transforman pero las ideologías se mantienen.
Cosmodelia, TECNOLIBERACIÓN. Ya somos cyborgs, "¿Es el cyborg femenino?"
no sé si de la foto en mi rostro o de mi rostro en la foto que constituye mi identidad electoral (y Nacional, por descontado) así que, con gran alivio (con ganas pero ya sin fuerzas para la euforia de F. Castro Flórez conseguí sobrevivir a la misión-del-día no sin fantasear con el voto online aunque el registro de usuario tuviese n campos obligatorios sin indicar con asteriscos [send, (alert) + send, (alert) + send, (alert)...] y filtro antispam con tachaduras generando ambigüedades entre letras y números que te hacen dudar de tu condición humana lo mismo que la primera vez que para enviar un comentario te preguntaron de qué color es el cielo y escogías color mientras pensabas a qué huelen las nubes y no superaste la prueba a la primera
Ana Martínez-Collado afirma: "El cyborg no es, y La mujer está tachada. El cyborg es sin duda una de las figuraciones más brillantes de la identidad posthumana -en tanto que híbrido de ser humano y aparato electrónico o mecánico, organismo embebido en un sistema de información cibernética." Cosmodelia, TECNOLIBERACIÓN. Ya somos cyborgs, "¿Es el cyborg femenino?"
total, me quedo recapitulando una semana hipertextualmente delirante (esto es exagerar, pero gana una hipertextualidad) al hilo de infraestructuras emergentes: encarnar la crítica, tres apuntes sobre política cultural (via latejedora) gracias a rutas abiertas por e-limbo llegando a espaienblanc, combinadas con un poquito de tiempo y ganas de escarbar bajo el asfalto. otras veces, los hallazgos llegan por navegación inversa; ejerciendo de GH de las búsquedas que han conducido a algún navegante a tu página. por si fuera poco regocijo encontrarse un blog titulado de literatura y otros vicios, se abre el post "Y en un principio... la palabra" o arcad[i]as y convulsiones escritoenlapared. y, sin salirnos del tema, la revista francesa rosab nos ofrece esta entrevista de Thomas Boutoux a Matthew Stadler sobre El espacio social de la lectura que podemos leer en francés o en inglés. pero lo que más ilusión me ha hecho han sido los vídeos de Sam Taylor Wood en e-limbo (via ubu)
El pensamiento-en-cuerpo es rítmico, espaciamiento, latido, dando el tiempo de la danza, el paso del mundo.
[...] Sí, ruido: es como el reverso de un pensamiento, pero también es como lo que retumba en los pliegues de los cuerpos.
Jean-Luc Nancy, Corpus, "Un cuerpo es lo in-finito de un pensamiento"
además el sábado [no, Los domingos... Vicente Verdú, en contra del posicionamiento que se puede calificar como mínimo estático de Javier Marías en relación a la Red, ante el que David García Torres muestra su perplejidad, defiende asimismo la renovación de la novela a partir de las narrativas de la Red:
Sin el contagio del blog y su intimidad fragmentaria, sin la integración del universo audiovisual, sin ironía, sin hilos simultáneos, diversos y abiertos, no se hace nada contemporáneo.
[...]
Definitivamente, el mundo del relato y sus collages empieza ahora a vivir su anhelado recreo de toda la vida. Los domingos del arte de Baudelaire dedicados a pasear, hablar con el público, sorprenderlo y sorprenderse, brindan a todos la oportunidad de vivir sólo adicionalmente leyendo y no tratando de cumplir el falaz dictamen de leer para vivir más.]
llega con el "Big Bang digital" en portada del Babelia y leemos a Winston Manrique Sabogal que en "Literatura sin papel" expresa de modo muy gráfico las viralidades digitales cuando dice: "Del boca a boca se ha pasado al clic a clic" y al referirse al lugar del usuario, incide en el concepto de memoria_RAM de José Luis Brea cuando expresa: "De tener claro que más que conocer la información lo que importa es saber dónde hacer clic para encontrarla, bajo la trinidad de creer, arriesgar e interactuar" mientras, el tiempo fluye denso y comprobamos con satisfacción que la literatura (también) es viral y el tedio nos ha ayudado a contagiar al enfermo aunque podríamos decir citando (sería más preciso decir quoteando) a Tarantino "...pero no empecemos a chuparnos las pollas todavía"


