La demanda que el arquitecto valenciano va a interponer contra el Ayuntamiento de Bilbao por «permitir un enlace que vulnera el diseño original de su pasarela» destapó ayer al Azkuna más beligerante. Tras recordar que el Consistorio bilbaíno es el «legítimo dueño del puente» por «más derechos de propiedad intelectual» que el arquitecto valenciano tenga sobre la pasarela, el alcalde no tuvo ningún reparo en tachar al reconocido urbanista de «dictador» y le volvió a retar a verse las caras en los tribunales. «A ver quién le mete el paquete a quién», desafío.
Luego, algunas ideas a vuelapluma (vamos, un copipaste de un email, levemente reescrito):
Interesante pregunta para una clase sobre derecho de la propiedad intelectual, o sobre el impacto de la arquitectura sobre el espacio público, o entre las relaciones entre la arquitectura y la sociedad, o sobre, simplemente, si la arquitectura es un arte más o es "diferente" y el status de artista del arquitecto. O, en teoría estética, qué tipo de concepción del artista hace posible esta bronca. O del arquitecto. En el fondo, lo interesante no es que Calatrava tenga razón, sino que sea capaz de imaginarse algo semejante. Por decir una obviedad, lo que define un cierto momento histórico no son sus verdades, sino que ciertas ideas simplemente se le ocurran a la gente. En ciertos ámbitos, en ciertas disciplinas, esa habría de ser la cima de la pedagogía: descubrirle a alguien que ciertas cosas se pueden pensar. Pero divago...
Sospecho que, con la ley en la mano, Calatrava tiene las de ganar. Barbaridades del derecho de autor, más restrictivo aún que el copyright... aunque Calatrava podría decir que es lo mismo que si el Estado español, propietario de Las Meninas, decidiera borrarle la enana porque eso de sacar enanos en posiciones subordinadas está feo. Si esto suena a disparate, imaginemos una obra célebre en manos de un coleccionista privado que quiere quitarle las gasas a un cuerpo que se intuye desnudo debajo... o ponérselas a uno desnudo que carece de ellas. ¿Podría hacerlo? ¿Debería poder hacerlo? A fin de cuentas en Francia se prohibió que se emitiera la versión coloreada de "La jungla del asfalto" de John Houston, incluso si eso no significaba destruir el original en blanco y negro o hacer pasar esa versión coloreada por la original, como si fuese obra de Houston. ¿Cambian las cosas si es una obra "única"? Y esta pregunta va cargada, claro, porque ya estamos apuntando a Walter Benjamin, pero meter sin rigor a Benjamin en cualquier discusión es como darle una Magnum .38 a un niño de seis años..
Bonita pregunta de examen, ésta podría ser una causa célebre.


